Hamilton ha decidido una vez más sorprender a los aficionados, uniendo dos mundos que a primera vista parecen distantes pero que comparten el mismo espíritu: la relojería y los juegos. Con motivo del lanzamiento de Call of Duty: Black Ops 7, previsto para el 14 de noviembre de 2025, la marca presenta una edición especial de su icónico Khaki Field Automático de 38 mm, limitada a solo 5.000 ejemplares. Un reloj que no solo marca el tiempo, sino que se convierte en parte integral de una historia que vive dentro y fuera de la pantalla.

Hamilton no es nuevo en colaboraciones de gran impacto cultural. Nacido como marca estadounidense y hoy parte del Grupo Swatch, ha construido a lo largo de los años una relación muy estrecha con el cine. Sus relojes han aparecido en más de 500 películas, asumiendo papeles de verdaderos protagonistas. Basta pensar en el modelo futurista ideado para 2001: Odisea del espacio, en el Ventura de Hombres de Negro, en el célebre Khaki Field Murph de Interstellar o en el Khaki Navy BeLOWZERO visto en Tenet, hasta las ediciones pensadas para Dune. En los últimos años, sin embargo, la marca ha decidido ir más allá de la gran pantalla para explorar un nuevo territorio narrativo: el de los videojuegos. Tras las colaboraciones con Far Cry 6 y con Death Stranding 2, ahora es el turno de una de las sagas más queridas y vendidas de todos los tiempos, Call of Duty.

El nuevo Khaki Field Call of Duty Black Ops 7 se mantiene fiel al alma militar que siempre ha caracterizado esta línea, pero enriquece el diseño con detalles exclusivos pensados para el contexto del videojuego. La caja de acero de 38 milímetros alterna superficies cepilladas con un bisel pulido que le confiere una elegancia sobria, mientras que el grosor contenido de 10,9 milímetros lo hace cómodo y versátil. La esfera negra, enriquecida con múltiples texturas, integra una escala múltiple bien legible y se completa con agujas en forma de gladio con tratamiento luminiscente, pensadas para garantizar la máxima visibilidad incluso en condiciones de poca luz. Lo protege un cristal de zafiro, mientras que la impermeabilidad hasta 100 metros confirma su vocación de resistencia.

En su interior late el calibre automático H-10, derivado del Powermatic 80, que ofrece una autonomía de hasta 80 horas. En el fondo destacan grabados personalizados dedicados a la colaboración con Call of Duty, mientras que la correa de tejido NATO verde caqui con hebilla de acero y pasadores de cuero refuerza su alma táctica. Todo se entrega en un embalaje especial, diseñado para convertir también el desempaquetado en una experiencia única.

Lo que hace realmente fascinante este proyecto es su doble nivel de existencia. En el juego, de hecho, el reloj estará en la muñeca del operador Axel Vermaak, convirtiéndose en parte integral de las misiones. Los jugadores podrán interactuar con él virtualmente durante la acción, y una vez apagada la consola tendrán la posibilidad de llevar el mismo reloj en la vida real. No se trata, por tanto, de un simple accesorio conmemorativo, sino de un auténtico elemento narrativo que se mueve entre dos mundos paralelos.

Esta elección demuestra cómo Hamilton sabe leer los lenguajes del presente. Si el cine sigue siendo un punto fijo de su identidad, los videojuegos representan hoy un nuevo epicentro cultural capaz de involucrar a millones de personas. La empresa ha sabido aprovechar la oportunidad para dirigirse no solo a los aficionados a los relojes, sino también a los jugadores que viven el juego como una experiencia inmersiva total.

El precio, fijado en 925 euros, hace que esta edición limitada sea accesible para un público amplio, sin menoscabar su valor coleccionable. Con solo 5.000 piezas disponibles, el Khaki Field Call of Duty Black Ops 7 promete convertirse en un objeto de deseo para quienes quieren llevar en la muñeca no solo un reloj, sino un fragmento de cultura popular contemporánea.

La cuenta atrás ha comenzado: el 14 de noviembre de 2025, día del estreno de Black Ops 7, este reloj estará disponible para quienes quieran unirse a la misión. Un reloj que cuenta una historia y que, una vez más, demuestra cómo para Hamilton el tiempo no es solo algo que medir, sino sobre todo algo para vivir.

0 comentarios

Dejar un comentario

Todos los comentarios del blog se comprueban antes de su publicación