Hay relojes que nacen para ser llevados y otros que nacen para contar una historia. El Hamilton Khaki Field Murph pertenece a ambas categorías. No es solo un reloj preciso y confiable: es un ícono cultural, un puente entre el mundo de la relojería y el del cine, capaz de evocar emociones y recuerdos con cada mirada. Todo comenzó en 2014, cuando Christopher Nolan decidió convertir el reloj en un elemento clave de Interstellar, su obra maestra de ciencia ficción. El Murph, creado a medida para la película, no era un simple objeto de utilería: tenía un papel narrativo central, ligado a la relación entre el protagonista Cooper y su hija Murphy. Para los aficionados a la relojería y al cine, ese accesorio se convirtió de inmediato en un símbolo, una reliquia emotiva, tanto que durante años la comunidad pidió a gritos poder comprarlo.

Hamilton no hizo oídos sordos. Cinco años después, en 2019, el Murph hizo su debut oficial en el mercado en la versión de 42 mm. Fue un éxito inmediato, una de esas raras ocasiones en que un reloj logra conquistar tanto a los coleccionistas más exigentes como a un público que, quizás, nunca había pensado en comprar un reloj mecánico antes. En 2022 llegó un nuevo capítulo de la historia: la versión de 38 mm. Más compacta, más equilibrada en la muñeca, pero con el mismo carácter decidido. Un formato que hizo al Murph aún más accesible y versátil, sin traicionar su espíritu original.

Hoy Hamilton enriquece la colección con dos variantes inéditas que amplían sus posibilidades de estilo. La primera es un himno a la luz: esfera blanca, limpia y luminosa, combinada con una correa de cuero negra. El contraste es decidido, elegante, pero con un toque aventurero que evoca la sensación de mirar el cielo estrellado desde una nave espacial rumbo a lo desconocido. La segunda es un tributo a la tradición militar de la línea Khaki Field: esfera negra y brazalete de acero, para un aspecto sólido, compacto, capaz de afrontar sin esfuerzo tanto una reunión de trabajo como un día en la montaña.

Detrás del encanto cinematográfico, el Murph esconde un alma ingenieril de todo respeto. El movimiento automático H-10 garantiza una reserva de marcha excepcional de 80 horas, permitiendo dejar el reloj en la mesita de noche durante tres días y encontrarlo aún perfectamente en marcha. La caja de acero de 38 mm, con un grosor de 11,10 mm, está protegida por un cristal de zafiro con tratamiento antirreflejo que asegura legibilidad incluso bajo el sol directo. La impermeabilidad hasta 100 metros añade un nivel de versatilidad que lo hace listo para cualquier aventura, en la ciudad o en la naturaleza.

El Khaki Field Murph está pensado para quien no ve el tiempo como una simple sucesión de minutos y horas, sino como una oportunidad de experiencias. Es para quien ama los detalles, para quien reconoce el placer de dar cuerda a un movimiento mecánico y sentir el tic tac regular bajo la muñeca. Es para quien aprecia la posibilidad de llevar el mismo reloj en un evento elegante y durante una excursión por el bosque. Su estética habla de exploración, de historias por vivir, de metas por alcanzar. Es un llamado constante a mirar hacia adelante, a pensar en grande, justo como los personajes de Interstellar que lo hicieron famoso.

Con estas nuevas versiones, Hamilton no solo responde a las expectativas de los aficionados, sino que demuestra saber evolucionar sin traicionar su propia identidad. El Murph ya no es solo “el reloj de Interstellar”: es un ícono de la relojería contemporánea, un símbolo de estilo, resistencia y espíritu pionero. Y mientras las agujas avanzan silenciosas, el Murph nos recuerda que el tiempo, al igual que el espacio, es un territorio por explorar.

 

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