Hay un hilo invisible pero indisoluble que une el rugido de un motor antiguo con el tic tac de un reloj mecánico. Ambos encarnan el ingenio humano, la precisión artesanal y una belleza que desafía el paso del tiempo. No es casualidad que una marca icónica como Wyler Vetta haya renovado su colaboración con la Copa Milano-Sanremo, una de las competiciones de regularidad más antiguas de Italia.
Este evento, que celebra su decimosexta edición, no es solo una competición, sino un verdadero viaje por la historia del automovilismo. Partiendo del legendario Autódromo Nacional de Monza, templo de la velocidad, los participantes han tenido la oportunidad de calentar los motores y perfeccionar su habilidad. La carrera es una prueba de precisión, donde el tiempo es el absoluto protagonista, medido con meticulosa atención.
El recorrido se extiende a través de paisajes sugestivos, desde las orillas del Lago de Iseo hasta la Riviera ligur, para un total de aproximadamente mil kilómetros. Es una celebración de las cuatro ruedas que marcaron una época, devolviendo a la carretera joyas desde los albores del siglo XX hasta los superdeportivos más recientes, que se unen a un elenco de clásicas atemporales.
La relojería y la carrera: una historia de precisión
El vínculo entre el mundo de los motores y el de la relojería no es casual. Desde principios del siglo pasado, las manufacturas relojeras han proporcionado los primeros instrumentos de a bordo esenciales para la navegación y la medición del rendimiento. Relojes y cronógrafos han sido fundamentales para impulsar el automovilismo deportivo hacia cimas cada vez más altas, transformando cada carrera en un desafío contra el tiempo.
Hoy, esta conexión se manifiesta en eventos como la Copa Milano-Sanremo, donde la precisión es el centro de todo. Wyler Vetta, como socio oficial, subraya la profunda afinidad entre la ingeniería mecánica de un motor y la de un movimiento relojero. Ambos requieren maestría, atención al detalle y una pasión inagotable.
Para celebrar esta edición especial, Wyler Vetta ha presentado un nuevo Jumbostar Crono. Este reloj, realizado en edición limitada a solo 100 ejemplares, no es solo un reloj, sino un tributo al gusto retro y a la elegancia clásica. Con una caja de acero de 40 mm y una esfera bicolor que evoca el estilo antiguo, el cronógrafo es una pieza de colección que encarna el espíritu de la carrera. Movido por un mecanismo automático de fabricación suiza, el Jumbostar Crono se distingue por su doble corona, una de las cuales acciona el bisel interior, una característica técnica apreciada por los aficionados.
En resumen, la Copa Milano-Sanremo no es solo una carrera, sino una experiencia que une la emoción de la velocidad, el encanto del pasado y la excelencia de la relojería. Un evento que demuestra cómo algunas pasiones están destinadas a viajar juntas, superando cualquier meta.


0 comentarios