Wyler Vetta, una marca que ha escrito páginas importantes en la historia de la relojería, sigue mirando al pasado para crear relojes con un encanto eterno, sin renunciar a las tecnologías contemporáneas. El Chronographe 38 mm es el resultado de este diálogo entre épocas, un reloj que se inspira en un cronógrafo de archivo de los años cuarenta, uno de los primeros en contar con una caja impermeable, y lo presenta hoy con un toque de modernidad.
Esta nueva colección fue presentada en 2024, con motivo del centenario de la marca, y se inserta en la tendencia cada vez más popular del nuevo-vintage, que redescubre y relanza diseños clásicos con materiales y mecanismos actuales. El Chronographe 38 mm, con su caja de acero de diámetro contenido y bien equilibrado, ofrece un ajuste cómodo y versátil, perfecto para quien busca un reloj elegante pero también apto para el uso diario.
Hay tres variantes de esfera disponibles, todas inspiradas en los modelos históricos de Wyler Vetta: una versión bicolor en gris y negro, que ofrece un aspecto decidido y sofisticado; una esfera negra con detalles dorados, perfecta para quien ama un toque de lujo discreto; y finalmente una versión gris, más sobria y minimalista. Para embellecer el diseño, están las dos escalas funcionales en la esfera: la taquimétrica, con base 1000, que permite calcular la velocidad media de un objeto en movimiento, y la telemétrica, útil para medir la distancia de fenómenos visuales y sonoros como relámpagos y truenos. Estos detalles remiten a una época en que los relojes eran herramientas fundamentales, no solo accesorios de estilo.
La llamada al pasado es aún más evidente en la elección del cristal de zafiro abombado, un elemento que contribuye a recrear la estética de los años cuarenta, mientras que en la esfera a las 6 horas destaca la indicación “waterproof”, un homenaje histórico a la impermeabilidad que Wyler Vetta siempre ha garantizado, ahora extendida hasta 10 atmósferas para asegurar resistencia también a las inmersiones y ambientes húmedos.
Pero el Chronographe 38 mm no es solo una pieza de diseño vintage: en su interior monta un movimiento Suizo de alta calidad, el calibre Sellita SW510 BHM, de carga manual. Este corazón mecánico late a 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de unas 56 horas, garantizando así precisión y fiabilidad durante días sin necesidad de recarga.
Otro elemento que subraya la modernidad del Chronographe es el sistema de liberación rápida de la correa, que hace muy sencillo cambiarla según la ocasión o el propio estilo. Se puede elegir entre una pulsera de acero, para un aspecto más clásico y robusto, o una correa artesanal Hecha en Italia realizada en Mohawk, un material ante que ofrece una elegancia suave y una agradable sensación al tacto. Esta correa está disponible en tres colores diferentes, todos acabados con costuras gruesas color crudo, que aportan un toque adicional de artesanía y distinción.
El Chronographe 38 mm es por tanto un equilibrio perfecto entre pasado y presente, un reloj que celebra la historia de Wyler Vetta sin sacrificar las necesidades de quien hoy lleva un reloj: precisión, comodidad y estilo. Es un modelo que apasionará a quienes aman el auténtico vintage y a quienes quieren llevar en la muñeca un pedazo de historia, con la certeza de tener un producto moderno y funcional.
En resumen, el Wyler Vetta Chronographe 38 mm es mucho más que un simple reloj: es un relato en acero y movimiento, un viaje en el tiempo que une diseño clásico y tecnología Suiza, para un resultado elegante, versátil y lleno de encanto.




0 comentarios